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Yanagi onna (La mujer del sauce)

 

Nadie puede negar la belleza de los Sauces. Adornan y acompañan en hermosos jardines ofreciendonos su sombra fresca en los dias de verano. Pero en Japón, donde los sauces son arboles son frecuentemente adorno de avenidas y lugares magicos saben muy bien que las apariencias pueden engañar y es en ese punto donde empieza nuestra historia.

Segun la creencia popular en la cultura nipona, los arboles son el refugio o la personificacion de un Yokai conocido por todos la llamada Yanagi Ona, o Dama del sauce y por ello se cuidan de molestar cerca del arbol o infligirle daño alguno.

Parece ser que la leyenda nace, una noche de viento y  tormenta cuando una joven madre con su hijo pequeño buscó refugio bajo las ramas de un sauce. El viejo árbol, en un ataque de locura decidió estrangular a la intrusa.  Y desde ese momento en las noches de bruma puede verse el espiritu de aquella mujer con su hijo en brazos refugiada bajo las ramas del sauce.

En otra versión nos hablande Heitaro, un joven granjero que llego a enamorarse de un majestuoso sauce que crecia  cerca de su casa. A menudo el pasaba horas tendido bajo el arbol, para hacerle compañia hasta que un dia aparecio una misteriosa mujer, debajo de su amado sauce, que respondia al nombre de Higo. Inmediatamente los jovenes se enamoraron y se casaron, y fruto de su amor Higo dio a luz un hermoso niño. Vivieron felices hasta que una orden del emperador proclamo que debia talarse el sauce del camino para construir un templo. Nada mas sentir el primer hachazo , Higo se estremecio de dolor y corrio hacia fuera antes la mirada atonita de su esposo. Cada golpe le provocaba un tremendo sufrimiento y acabo muriendo en los brazos de Heitaro mientras el sauce caia sin vida. Ella era el propio arbol, Yanagi onna, el espiritu del sauce que amó

 

YANAGI BABA


Una version menos amable del espiritu del sauce y mas terrorifica es la de la conocida como Yanagi Baba o (Anciana/Bruja Sauce)

que se origina cuando un sauce cumple 1000 años. Es entonces cuando el sauce cobra vida  y puede adoptar la figura de una pobre anciana o una hermosa joven para atraer a los viajeros incautos hacia sus ramas. Suele tener el pelo largo y verde parecido a las ramas de un sauce y su piel como una corteza arrugada

Aunque estas criaturas no pretenden hacerte daño es bien sabido que puedes sentir un escalofrio por la espalda sintiendo su presencia, una sensacion desagradable que te hace escapar de alli o sueños inquietos si intentas dormir bajo las ramas de un sauce.

Son conocidas tambien  por hostigar, con el pelo que puede mover a su antojo y soplando  niebla por la nariz, a los transeúntes o por realizar la travesura de robar algun paraguass.

Si se siente amenazada puede  escupir la savia del árbol directamente a los ojos de aquello que la ataca.

 

Hanasakajiisan

Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar del japón vivía una pareja de ancianos tan amables como humildes.
Un día, el anciano, vio a su  vecino maltratar a un perrito,y le rogó que lo dejase marchar, pues era muy pequeño.
El vecino le contestó: "¡Este perro estropeó mi campo escarbando en el! ¡Pero lo perdonaré por esta vez, ya que tu me lo pides!"
El buen anciano lo llevo a su casa y le propuso a su mujer: "Vamos a criar a este perrito para que nos haga compañia"
La anciana contestó muy contenta: "Sí ¡Lo llamaremos Shiro! porque es de color blanco." Y ambos lo criaron con mucho cariño.
Shiro creció rápidamente y no se separaba en ningun momento de los ancianos haciendoles mil carantoñas.
Un día, éste se encontraba escarbando la tierra y el anciano al verlo le preguntó: "¿Qué te pasa?" y se puso a su lado para ayudarlo a cavar la tierra.
El anciano se sorprendió al ver aparecer mucho dinero del hoyo que habían cavado.
La pareja de ancianos se puso muy contenta y ambos agradecieron al perro: "¡Muchas gracias Shiro!"
El vecino que le habia maltratado, al ver lo sucedido se llevó a Shiro para que hiciera  lo mismo en su jardín.
"¡Busca el dinero!", al fin y al cabo estropeaste mi campo! dijo el vecino.
Y Shiro empezó a escarbar y el vecino se puso a su lado a hacer lo mismo.
El vecino se sorprendió mucho al ver que del hoyo aparecía mucha basura en lugar del dinero que tanto esperaba. Irritado, mató a Shiro.
Los ancianos sintieron un profundo dolor por la muerte del perrito y le lloraron durante mucho tiempo.
Ellos erigieron una tumba y plantaron un árbol pequeño en su memoria.
El árbol creció en muy poco tiempo  y el anciano se dirigió a su mujer diciendo: "Vamos a hacer un mortero con este árbol y machacaremos arroz para hacer tortas." Y así lo hicieron.
La pareja de ancianos se sorprendió mucho al ver que en esta ocasion en vez de tortas de arroz salian monedas de oro del mortero.
El vecino al ver esto se llevó el mortero y machacó arroz para hacer tortas.
Pero no pasó nada.
Este se irritó y le dio fuego  al mortero.
Los ancianos se pusieron muy tristes y cogieron el puñado de ceniza para llevarla a su casa.
En ese momento sopló un viento fuerte y la ceniza se dispersó.
Unos árboles muertos que se encontraban cerca de allí empezaron a brillar y los cerezos empezaron a florecer.
Los ancianos muy sorprendidos dijeron: "¡Todavía no es primavera pero los cerezos ya han florecido!"
En ese momento pasaba por casualidad el emperador  quien se dirigió al anciano: "¡Qué maravilloso! ¡Voy a recompensarte por este prodigio!"
El vecino al ver la situación corrio hacia el cortejo real y  dijo: "¡Yo también puedo hacer lo mismo!" y vertió ceniza.
Pero la ceniza salpicó en la cabeza del emperador.
El vecino fue encarcelado y los ancianos vivieron felices para siempre.re.

Shin chan y el viejo egoista







En este capitulo el nos cuenta sobre un cuento popular japones Hanasakajin san disponible en este blog

En la versión de Shin chan nos encontramos con un perro perdido mientras que la escritaque conozco el viejo egosita es el dueño del perro y los ancianos le recogen porque el lo trata muy mal.

El pequeño sabio - Popular árabe

Cuatro mercaderes muy amigos en una racha de buena fortuna consiguieron vender el total de sus mercancias en una sola jornada  y para celebrarlo decidieron resfrescarse en una casa de baños regentados por una anciana viuda.

Antes de entrar y para evitar malentendidos los cuatros hombres dejaron dicho a la anciana que a no ser que los cuatro estuvieran presentes no les entregase el dinero, asi evitarian robos entre ellos y la anciana accedio.

Sucedio que mientras se bañaban se dieron cuenta que faltaba el jabón y uno de ellos decidio salir a pedirselo a la anciana.

- Vengo de parte de mis compañeros para que me de el dinero- dijo el pícaro a lapobre anciana.

- Eso no puede ser, no puedo daros el dinero hasta que los cuatro esteis presentes y de mutuo acuerdo.

El mercader se acerco a la puerta de los baños y grito a sus compañeros:

- La vieja no quiere darmelo si vosotros no me dais permiso...asi que gritadlo para que se oiga...

-Si vieja daselo, daselo y pronto- contestarón los tres mercaderes que creian que hablaban del jabón.

La anciana pues confundida le entregó el dinero al pícaro que escapo de allí como alma que se lleva el diablo.

Al salir del baño y entender lo sucedido los tres mercades estafados y enfadados decidieron culpar a la anciana y llevarla a juicio para meterla en prisión como única culpable del robo.

El dia antes de el juicio la anciana no cabía en si de pena y se puso a llorar en la puerta de su casa...

-¿Porque lloras noble anciana?-La interrumpío un niño de cinco años que la miraba triste.

-Dejame con mi pena...mañana iré a juicio y acabaré con mis viejos huesos en la carcel...

-Anciana...si me cuentas tu problema y te doi una solución ¿Me darás una moneda para comprar avellanas?

-Si  me das una respuesta-  sonrío la anciana ante la dulzura del niño- la tendrás.

- De acuerdo- dijo el niño tras oir la historia- mañana te presentarás al juez con estas palabras :

Señor Juez, ellos me confiaron el dinero a condicion de que no se los entregará a no ser que los cuatro estuviesen presentes, asi que con sumo gusto si consiguen reunirse con su colega y venir a pedirme los cuatros de mutuo acuerdo el dinero yo se los devolveré.

Al dia siguiente el juez dejo libre de cargos a la anciana ante la rabia de los tres mercaderes, y el niño dicen que llegó a ser unos de los grandes consejeros de la corte.